jueves, 6 de marzo de 2014

Autismo y simbiosis: Los modos primitivos de estar en el mundo y sus trastornos

Escrito por: Inga Villareal (2009)
Articulo completo en Revista Sociedad Colombiana de Psicoanálisis: http://socolpsi.org/ejemplares.html


Autismo y simbiosis son términos que tienen varios significados. Un primer significado de autismo y simbiosis corresponde a los modos más primitivos de estar en el mundo; son las maneras del bebé de relacionarse con sus primeros objetos. Pueden considerarse las relaciones adecuadas con su medio ambiente - para el recién nacido y el bebé humano- hasta que alcanza aproximadamente 8 meses de vida. Autismo y simbiosis se pueden entender entonces como los primeros intentos del ser humano de tomar cierta conciencia primitiva de su cuerpo, y también de conectarse, de relacionarse con su ambiente humano, principalmente con su madre. Así que en este sentido, autismo y simbiosis son las primeras fases del desarrollo normal. 

Ahora, es preciso distinguir estas fases arcaicas normales del desarrollo, de las psicosis infantiles: Comprenden el autismo como enfermedad y la psicosis simbiótica del niño pequeño. Las psicosis infantiles surgen cuando el niño se queda fijado en una de estas fases normales, que quiere decir que no ha podido seguir su desarrollo normal o que ha regresado a una de estas fases cuando había progresado en su desarrollo

Entender más sobre autismo y psicosis no es solamente importante para el diagnóstico y el tratamiento de casos de autismo infantil y de psicosis simbiótica infantil; también para entender los síntomas de algunos pacientes neuróticos. En el desarrollo de cada uno de nosotros pueden existir áreas de encapsulamiento, que funcionan como modos arcaicos de estar en el mundo. Estas áreas de nuestra psique pueden permanecer mudas, lo cual quiere decir que no se manifiestan. Por otro lado, también pueden surgir y producir síntomas de enfermedad emocional sobre todo durante las etapas importantes de nuestro ciclo vital como son la adolescencia, la edad media, la vejez, durante las separaciones por ejemplo del matrimonio o de los hijos, entre otras. En general se ponen más fácilmente en evidencia en nuestras relaciones objetales con nuestras parejas e hijos.

Núcleos de simbiosis no resueltos en pacientes neuróticos pueden entenderse a veces a través del análisis de sueños que muestren claramente estos deseos arcaicos de regresar a la unidad dual con la madre. Podrían expresarse en la forma de la sensación oceánica descrita por Freud, en fantasías de un futuro paraíso tan frecuente en la mayoría de las religiones. También el deseo de fusionarse con un ser superior y así perder la individualidad, encuentra su expresión en algunas religiones. Puede haber mucho de esto en algunas adicciones a sustancias que producen alteraciones de la consciencia. 

Para saber mas sobre el tema, inscripciones a la conferencia sobre Autismo del curso "Las Patologías desde el psicoanálisis": http://socolpsi.org/images/afiches/patologias.jpg

miércoles, 12 de febrero de 2014

¿Cómo deben ser los límites en la educación?

Escrito por: Camilo Jácome



Es conveniente  pensar que la relación Educador - Alumno no se da por azar. Se presenta en una situación particular y dentro de unas circunstancias y parámetros que condicionan el logro o fracaso del objetivo de ese vínculo. La situación en la cual se hace posible la relación que nos ocupa, se enmarca dentro de ciertos limites que, como la misma palabra lo indica, señala tanto la separación entre las partes implicadas, como  la manera y el punto de lo permitido o no dentro de la relación. Es precisamente la existencia de esos límites los que posibilitan que el proceso educativo se dé y los que determinan en lo fundamental, el sentido de la relación y del ingreso en la cultura del alumno. Hay que recordar que los límites de esta situación son responsabilidad  del educador y se parte de la premisa de que el alumno va a probarlos tratando de rebasarlos. Por ello conviene precisar cuales son las características esenciales de estos límites que permiten un éxito y la satisfacción en la relación Educador - Alumno.

A partir de los conceptos de algunos psicoanalistas y  particularmente de los aportes de W.  Bion, acerca de las relaciones Continente-Contenido y ... del papel de la madre funcionando como un Continente efectivo de las sensaciones del bebe (Grimberg, 1975), es posible sugerir cuales son las cualidades primordiales de los límites que contienen y hacen positivo el vínculo Educador - Alumno. Estos límites deben ser fundamentalmente: Firmes, Cálidos y Organizados.
Estas 3 características son complementarias y permiten que el alumno crea y adquiera confianza en el educador, por ello se debe evitar la complicidad entre el educador y el alumno, pues esta lleva a que el educador pierda la posibilidad de mantener los límites y por lo tanto se desdibuje la esencia de la relación Educador -  Alumno.

    Ser firmes  no significa ser autoritario ni hacer daño, significa constancia, solidez y estabilidad. Las decisiones pedagógicas más difíciles requieren de mucha firmeza, para que se lleven a cabo. La firmeza del educador genera confianza, seguridad y consistencia.
         Ser cálidos  significa trasmitir afecto, cariño y comunicar preocupación e interés; implica no maltrato.
       Ser organizados significa darle coherencia y claridad a lo que se hace.  Hay que evitar en lo posible las confusiones y lograr acuerdos y normas razonables, producto de juicios de realidad aceptados por las partes y no de juicios de valor, donde uno le impone su criterio al otro.

La existencia práctica de un determinado tipo de límites en la relación, depende de las particularidades de personalidad del educador que repercutirán a su vez, en la estructuración de la personalidad del alumno en formación. Educar es un ejercicio de dar y recibir mutuo, donde el garante de los límites es el educador, no para establecerlos voluntariosamente, sino marcados por su necesidad en aras de su funcionalidad para lograr lo que se quiere. Esto de por sí le da significado a la labor cotidiana de transmitir, inventarse y construir el sentido de la vida misma. 

Próximamente: Taller grupal de Límites en la educación de niños y adolescentes.
Organizado por: Centro de Atención de Psicoanalítica http://socolpsi.org/cap.html
Interesados dejar datos en: http://socolpsi.org/contacto.html


jueves, 30 de enero de 2014

La vida Andy Warhol

En esta entrada les proponemos un documental de la vida, obra e influencia del artista americano Andy Warhol.  ¡Sólo una pequeña preparación para la primera conferencia del curso "El pensamiento psicoanalítico más allá de la clínica" que se llevará a cabo del  11 de febrero al 25 de marzo en la Sociedad Colombiana de psicoanálisis!



Documental completo:  Andy Warhol- The Complete Picture
Información sobre el curso "El pensamiento psicoanalítico más allá de la clínica":  http://www.socolpsi.org/


lunes, 13 de enero de 2014

El chiste sobre el año nuevo



Las Intenciones del Chiste
Escrito por: Sigmund Freud 
En: El chiste y su relación con lo inconsciente (1905)

(...)
Antes de seguir adelante quiero salir al paso de una mala inteligencia posible. Los calificativos «inocente» o «abstracto», aplicados al chiste, no significan nada equivalente a «falto de contenido», sino que se limitan a caracterizar a un género determinado de chistes, oponiéndolos a los «tendenciosos», de que a continuación trataremos. Como en el último ejemplo hemos visto, un chiste «inocente», esto es, desprovisto de toda tendenciosidad, puede poseer un rico contenido y exponer algo muy valioso. El contenido de un chiste, por completo independiente del chiste mismo, es el contenido del pensamiento, que en estos casos es expresado, merced a una disposición especial, de una manera chistosa. Cierto es, sin embargo, que así como los relojeros escogen una preciosa caja para encerrar en ella su más excelente maquinaria, así también suele suceder en el chiste: que los mejores productos de la elaboración del mismo sean utilizados para revestir los pensamientos de más valioso contenido.

Examinando penetrantemente en los chistes intelectuales la dualidad del contenido ideológico y revestimiento chistoso, llegamos a descubrir algo que puede aclarar muchas de las dudas con que hemos tropezado en nuestra investigación. Resulta, para nuestra sorpresa, que la complacencia que un chiste nos produce nos la inspira la impresión conjunta de contenido y rendimiento chistoso, dándose el caso de que uno cualquiera de
estos dos factores puede hacernos errar en la valoración del otro hasta que, reduciendo el chiste, nos damos cuenta del engaño sufrido.

Análogamente sucede en el chiste verbal. Cuando oímos que «la experiencia consiste en experimentar lo que no desearíamos haber experimentado» quedamos un tanto desconcertados y creemos escuchar una nueva verdad. Mas en seguida advertimos que no se trata sino de una disfrazada trivialidad: «De los escarmentados nacen los avisados». El excelente rendimiento chistoso de definir la «experiencia» casi exclusivamente por el empleo de la palabra «experimentar» nos engaña de tal modo, que estimamos en más de lo que vale el contenido de la frase. Lo mismo nos sucede ante el chiste por unificación en que Lichtenberg opone el mes de enero a los demás del año, chiste que sólo nos dice algo que sabemos de toda la vida; esto es, que las felicidades que nuestros amigos nos desean en los días del Año Nuevo se cumplen tan raras veces
como todos nuestros otros deseos.
(...)

Para consultar las Obras Completas de Freud: http://socolpsi.org/biblos.html 



lunes, 2 de diciembre de 2013

Tratamiento y prevención del matoneo

Libro completo en: FERIA DEL LIBRO DE PSICOANÁLISIS- Diciembre 11 y 12- Sociedad Colombiana de psicoanálisis.


Escrito por: Juan Rafael Padilla
En: De matones y matoneados (2006)

Cuando me doy la tarea de escribir sobre el tratamiento empiezo por cuestionar la palabra misma a la que pretendo referirme. "Tratamiento" implica la idea de una cura, de una solución, lo que parece competer más a la medicina o a la psicología. Entiendo psicoanálisis como una disciplina cuya epistemología y forma de operar son únicas. Antes que cualquier otra cosa, el psicoanálisis es una oportunidad privilegiada para conocernos, para acercarnos a aquel incognosible que llamamos nuestra verdad. El psicoanálisis nos permite conocer los personajes, las partes, los retazos que nos componen y que sin saberlo rigen nuestra vida. Al acompañarnos en el conocimiento de nuestro interior, el psicoanálisis nos hace más veraces, más dueños de nosotros mismos, de nuestra historia, mnuestro pasado y nuestras posibilidades futuras. Por todo ello, debo aclarar que hablar en forma generalizada del psicoanálisis resulta simplista y superficial. Lo he hecho, así como el referirme, a entes absolutos -matón y matoneado- y no a personas particulares, en aras de la exposición. Estoy seguro de que el lector comprenderá lo necesario de tales posturas. 

Para hablar de tratamiento es necesario que consideremos a los miembros de la pareja matón-matoneado por separado. Luego nos haremos cargo del medio, tomando como paradigma el colegio.

El matón
Como hemos visto, el matón es un ser que carece en mayor o menos grado de la capacidad de pensar sus propios estados emocionales y los de los demás. Tal incapacidad lo lleva a negar y proyectar aspectos de si mismo que considera indeseables. Estos aspectos son: La necesidad de recibir un trato empático y amoroso, de ser aliviado en momentos de angustia y temor. Para despojarse de estas partes busca y encuentra en el afuera un depositario perfecto: su víctima; un ser carente de un apoyo -apego- seguro, lo que le hace parecer débil y ser una presa ideal para el depredador. 

El principal problema que ofrece el tratamiento de un matón es que rara vez consulta, porque ha encontrado una especie de equilibrio en que niega su dolor trasladándolo a otro. No tiene intención ni necesidad de pedir ayuda, lo que considera signo de debilidad. Generalmente, el matón cree tener respuesta para todo y dejar fuera de su vida todo aquello que perturba su creencia en su omnipotencia. Si consulta será necesario entender esta omnisciencia y omnipotencia como defensas al dolor psíquico que esconde por no haber sido acogido amorosamente, no haber encontrado respuesta a sus necesidades, angustias y temores o haber sido tratado violentamente y con desprecio. 

Con el matón es necesario encontrar representaciones verbales para su sentir reprimido. El lograr integrar sus vivencias en el orden de lo simbólico disminuirá su necesidad de atacar a figuras del exterior para lidiar con su problemática interna. (...)

El matoneado
Es mucho más frecuente que una persona que haya sido mateoneada busque ayuda, aunque generalmente lo hace por motivos diferentes. Entre las posibles consecuencias psicológicas de ser víctima del matoneo mencionaremos tres: Disminución y resentimiento, ira narcicista e internalización del matón. (...)

Cualquiera sea el caso (de los ya mencionados), el matoneado requiere establecer una relación que le permita fortalecer su objeto interno bueno, disminuyendo la virulencia y dependencia de su objeto interno malo. La vivencia de un objeto confiable, bueno, empático le permitirá fortalecer su self, lo cual va de la mano del restablecimiento del orden verbal -simbólico-. En este proceso hay mucho por recordar, reparar y en últimas perdonar.

Para comprar el libro:  http://socolpsi.org/

miércoles, 20 de noviembre de 2013

La sexualidad humana: ¿Una búsqueda eterna?

Por: Joyce McDougall
En: Las mil y una caras de Eros.
 
 
En sus orígenes mismos, la sexualidad humana es esencialmente traumática. Los múltiples conflictos psíquicos que surgen del choque entre las pulsiones internas y la fuerza coactiva y despiadada del mundo externo se inician en el primer encuentro sensual del bebé con el seno. La indistinción entre las pulsiones eróticas y sádicas inaugura la era del amor "caníbal". La noción de un "otro" como objeto separado de uno mismo nace de la frustración, la rabia y la tendencia a una forma primaria de depresión de la que todos los bebés hacen la experiencia con el objeto primordial del amor: el seno-universo. La abolición de la diferencia entre uno mismo y el otro es la condición misma de la felicidad. No sorprende entonces que, en el curso del viaje psicoanalítico, encontremos rastros de lo que se puede denominar la sexualidad arcaica, con la marca de una fusión de libido y mortido en la cual el amor no se distingue del odio. La tensión que emana de esta dicotomía, en todo su potencial depresivo, exige una búsqueda incesante de soluciones, búsqueda destinada a convertirse en el basamento vital de todas las formas de sexualidad y amor absoluto. 
 
El reconocimiento de la alteridad es seguido por el descubrimiento, igualmente traumático, de la diferencia entre los sexos. Hoy sabemos que este descubrimiento no está vinculado en primer lugar con los conflictos edípicos, como había concluido Freud, sino que sobreviene mucho antes de la fase edípica clásica. Las investigaciones efectuadas por Roiphe y Galenson (1981) son instructivas al respecto. Sus observaciones demuestran que, mucho antes del periodo durante el cual los niños luchan con los conflictos angustiosos inherentes a la crisis edípica, la diferencia en si es fuente de angustia para los niños de ambos sexos. Además, de esas investigaciones surge que el descubrimiento de la diferencia sexual tiene un efecto de maduración (diferente en uno y otro sexo), una vez que se supera la angustia hasta cierto punto.
 
En la fase edípica, con su dimensión a la vez homosexual y heterosexual, el niño se ve obligado a llegar a una conciliación con el deseo imposible de poseer a los dos progenitores, de pertenecer a los dos sexos y de encarnar los dos órganos genitales. A medida que asume su monosexualidad ineluctable, el cachorro de hombre debe compensar de otras maneras su renuncia a los deseos bisexuales. (Estas "otras maneras" serán exploradas en los capítulos dedicados a la creatividad y a las desviaciones sexuales). El descubrimiento de la diferencia sexual conduce a la representación, lentamente adquirida, de la identidad de género, según Stroller (1968) define este término. Sobre esta base el niño llegará a identificarse como un sujeto "masculino" o "femenino" -no por herencia biológica, sino a través de representaciones psíquicas transmitidas por el inconsciente de los progenitores, así como por su ambiente sociocultural-. (...)
 
Freud (1905) subraya que los objetos del deseo sexual no son innatos: a nosotros nos corresponde descubrirlos; además dice que es en nuestra primera infancia cuando se deciden los sentimientos de identidad personal y de orientación sexual, y que en la pubertad los redescubrimos.
 
PARA VER EL LIBRO COMPLETO, ESTARÁ A LA VENTA EN:
LA FERIA DEL LIBRO "EL PSICOANÁLISIS": Diciembre 11 y 12
Más información: http://www.socolpsi.org/

viernes, 1 de noviembre de 2013

Reflexiones en torno a la educación sexual

Escrito por: Simon Brainsky
En: Revista de la Sociedad vol. 36 no.2 de diciembre de 2011

Opino que hay varios aspectos a tener en cuenta en una educación sexual desde la teoría psicoanalítica:

1. El término de educación sexual es más amplio y no debe tomarse como equivalente de política demográfica.
2. La educación sexual de los niños tiene que ir de acuerdo con las teorías sexuales infantiles y el desarrollo evolutivo.
3. No hay que confundir lo sexual con lo genital, ni lo genital con el coito heterosexual. Lo genital maduro constituye una visión integral del mundo que implica, entre otras cosas, cuidado y respeto por el objeto sexual, así como una responsabilidad personal y un compromiso existencial con el acto. La información y la consejería deberían tender a fomentar una verdadera actitud genital, en el sentido específico empleado.
4. En toda reflexión y en toda acción de las gentes, por humanitaria que sea, existe además del componente erótico-amoroso, un trasfondo destructivo y de muerte, en gran parte inconsciente. A pesar de la urgencia de la problemática que se enfrenta, se precisa cautela. Aceptamos que existe en los niños, una corriente de hostilidad hacia sus padres, pero olvidamos que es una corriente de doble dirección. Lo que a veces comienza como un intento de protección del futuro, puede desembocar en la hipótesis de Skinner (1971) quien plantea que no podemos darnos el lujo de ser libres. De esto se desprende la necesidad de una cuidadosa selección de las personas que se van a convertir en educadores sexuales y de una apreciación
realística de sus motivaciones. Además sería importante que los consejeros y educadores que van a sufrir el constante bombardeo de lo agresivo-sádico ligado a lo sexual, se sometan a psicoterapias más o menos intensivas de forma que puedan –hasta donde sea posible- desbrozar su propia conflictiva de la
del prójimo a quien se disponen a ayudar.
5. El conflicto psíquico no está constituido únicamente por el instinto sexual. En términos estructurales, y sobresimplificando, no concierne solamente al Ello y al Yo, el Superýo interviene también activamente. El superyó, la conciencia moral, no es solamente la incorporación de la letra muerta de los tabúes, es la cristalización de intensas tradiciones filo y ontogenéticas que forman parte integral de la fina balanza que rige la vida psicológica. La alteración de un componente estructural, implica también alteraciones del equilibrio en
los otros grupos de fuerzas.

En este aspecto, se impone una actitud severamente respetuosa frente al bagaje cultural y religioso de un conglomerado humano. Se corre el riesgo de que la búsqueda poco mesurada de un aspecto de la salud mental integral, provoque una retaliación superyóica que se traduzca en culpa persecutoria, que puede expresarse al nivel de un individuo ó a nivel de pueblos enteros.

PARA ACCEDER AL ARTÍCULO COMPLETO: http://socolpsi.org/ejemplares.html