miércoles, 18 de junio de 2014

Las vacaciones de Freud


En las vacaciones de 189… emprendí una excursión por la montaña, con el propósito de olvidar durante algún tiempo la Medicina, y especialmente las neurosis, propósito que casi había conseguido un día que dejé el camino real para subir a una cima, famosa tanto por el panorama que dominaba como por la hostería en ella enclavada. Repuesto de la penosa ascensión por un apetitoso refrigerio, me hallaba sumido en la contemplación de la encantadora lejanía, cuando a mi espalda resonó la pregunta: «El señor es médico, ¿verdad?», que al principio no creí fuera dirigida a mí: tan olvidado de mí mismo estaba. Mi interlocutora era una muchacha de diecisiete o dieciocho años, la misma que antes me había servido el almuerzo, por cierto con un marcado gesto de mal humor, y a la que la hostelera había interpelado varias veces con el nombre de Catalina. Por su aspecto y su traje no debía de ser una criada, sino una hija o una pariente de la hostelera.

Arrancado así de mi contemplación, contesté:

-Sí, soy médico. ¿Cómo lo sabe usted?
-Lo he visto al inscribirse en el registro de visitantes y he pensado que podría dedicarme unos momentos. Estoy enferma de los nervios. El médico de L., al que fui a consultar hace algún tiempo, me recetó varias cosas, pero no me han servido de nada.

De este modo me veía obligado a penetrar de nuevo en los dominios de la neurosis pues apenas cabía suponer otro padecimiento en aquella robusta muchacha de rostro malhumorado. Interesándome el hecho de que las neurosis florecieran también a dos mil metros de altura, comencé a interrogarla, desarrollándose entre nosotros el siguiente diálogo, que transcribo sin modificar la peculiar manera de expresarse de mi interlocutora:

-Bien. Dígame usted: ¿qué es lo que siente?
-Me cuesta trabajo respirar. No siempre. Pero a veces parece que me voy a ahogar.

No presenta esto, a primera vista, un definido carácter nervioso; pero se me ocurrió en seguida que podría constituir muy bien una descripción de un ataque de angustia, en la cual hacía resaltar la sujeto, de entre el complejo de sensaciones angustiosas, la de ahogo.

-Siéntese aquí y cuénteme lo que le pasa cuando le dan esos ahogos.
-Me dan de repente. Primero siento un peso en los ojos y en la frente. Me zumba la cabeza y me dan unos mareos que parece que me voy a caer. Luego se me aprieta el pecho de manera que casi no puedo respirar.
-¿Y no siente usted nada en la garganta?
-Se me aprieta como si me fuera a ahogar.
-Y en la cabeza, nota usted algo más de lo que me ha dicho?
-Sí, me late como si fuera a saltárseme.
-Bien. ¿Y no siente usted miedo al mismo tiempo?
-Creo siempre que voy a morir. Y eso que de ordinario soy valiente. No me gusta bajar a la cueva de la casa, que está muy oscura, ni andar sola por la montaña. Pero cuando me da eso no me encuentro a gusto en ningún lado y se me figura que detrás de mí hay alguien que me va a agarrar de repente.

Así, pues, lo que la sujeto padecía eran, en efecto, ataques de angustia, que se iniciaban con los signos del aura histérica, o, mejor dicho, ataques de histeria con la angustia como contenido. Pero ¿no contendrían también algo más?
-¿Piensa usted algo (lo mismo siempre), o ve algo cuando le dan esos ataques?
-Sí; veo siempre una cara muy horrorosa que me mira con ojos terribles. Esto es lo que más miedo me da. 

Este detalle ofrecía, quizá, el camino para llegar rápidamente al nódulo de la
cuestión.
-¿Y reconoce usted esa cara? Quiero decir que si es una cara que ha visto usted realmente alguna vez.
-No.
-¿Sabe usted por qué le dan esos ataques?
-No.
-¿Cuándo le dio el primero?
-Hace dos años, cuando estaba aún con mi tía en la otra montaña. Hace año y medio nos trasladamos aquí, pero me siguen dando los ahogos.

Era, pues, necesario emprender un análisis en toda regla. No atreviéndome a trasplantar la hipnosis a aquellas alturas, pensé que quizá fuera posible llevar a cabo el análisis en un diálogo corriente. Se trataba de adivinar con acierto. La angustia se me había revelado muchas veces, tratándose de sujetos femeninos jóvenes, como una consecuencia de horror que acomete a un espíritu virginal cuando surge por vez primera
ante sus ojos el mundo de la sexualidad.

Historiales clínicos de Freud, 1985

miércoles, 4 de junio de 2014

Sobre las realidades y las ficciones


Un abre bocas al próximo congreso organizado por FEPAL y a la conferencia “Realidad y Ficción” del sábado 7 de junio en la Clínica Monserrat en Bogotá, Colombia.

Ideas preliminares sobre el 30° Congreso Latinoamericano de Psicoanálisis: Realidades y Ficciones
03-06 de septiembre de 2014 – Buenos Aires, Argenitna

Proponemos trabajar acerca de la pluralidad de realidades y ficciones  que dan cuenta de la teoría y la práctica del psicoanálisis así como de  nuestra vida cotidiana y nuestra inserción en la cultura. Muy  especialmente en las realidades y ficciones que caracterizan la  diversidad cultural latinoamericana.

Las ficciones como invenciones, como intervenciones obre la realidad,  pueden ayudarnos a interpelar lo inasible en tanto representan e  interpretan partes de esas realidades del quehacer humano.

Nuestras realidades incluyen nuestros malestares pero también las condiciones de vida, de nuestra práctica, de nuestra creatividad y en general todo aquello que hace a nuestro entorno, también de bienestar.

El material clínico y la teoría freudiana como ficciones, las ficciones literarias, teatrales, cinematográficas, televisivas, las realidades material y psíquica, las nuevas realidades virtual y aumentada, la relación entre verdad y realidad, entre realidad y fantasía, entre ficciones y mitos , entre ficciones y objetividad, entre ficciones e historia, son solo algunos de los caminos para estos recorridos.

Video  en Vimeo de presentación al congreso de FEPAL:  VIDEO CONGRESO FEPAL


Para más información: http://socolpsi.org/mundo.html

miércoles, 7 de mayo de 2014

¡Abierta la convocatoria de la Revista Divaneando!



La sociedad Colombiana de Psicoanálisis abre la convocatoria para participar en la tercera edición de la Revista Divaneando. Se recibirán textos o imágenes que giren en torno al tema del Narciso, desde una mirada alternativa a las formas tradicionales de abordar el mito de Narciso y el narcisismo. Las producciones deben ser teóricamente accesibles a cualquier persona, así mismo pueden participar escritores y artistas gráficos cercanos a las teorías psicoanalíticas como individuos ajenos a estas.

A continuación se presentan las tres categorías de la convocatoria:

1. Texto libre: Los textos pueden tener el estilo narrativo que el autor prefiera, sin embargo su extensión no puede superar las 3.000 palabras

2. Imágenes: Se recibirá cualquier tipo de producción visual de propia autoría. Las imágenes, fotogramas, ilustraciones o fotografías deben ser enviadas en calidad de impresión (300 pp)

3. Selfie: En esta categoría el autor debe enviar un “selfie” o autorretrato fotográfico, acompañado de un breve texto sobre sí mismo. (Entre más corto mejor)


Se recibirán las colaboraciones hasta el 30 de junio de 2014 al correo electrónico revistadivaneando@gmail.com, al cual también podrán referirse para cualquier duda o inquietud.

miércoles, 23 de abril de 2014

El pseudo-inconciente de lo mito-simbólico


¿Quién es? Psiquiatra; psicoanalista (Sociedad psicoanalítica de Porto Alegre). Miembro del consejo científico de la Fundación «Jean Laplanche» y traductor al portugués de las Obras Completas de Jean Laplanche.; profesor y supervisor del Curso de especialización en psicoterapia de orientación psicoanalítica del CELG/UFGRS (Brasil).


 


El pseudo-inconciente de lo mito-simbólico

Escrito por: José Carlos Calich
En: http://www.revistaalter.com/calich.htm 

A lo largo de la descripción y de la exposición de la Teoría de la seducción generalizada, J. Laplanche señalaba ya el origen socio-cultural de los esquemas narrativos preformados, como el complejo de Edipo, el complejo de castración, etc., que serían absorbidos por la función traductiva. En el presente desarrollo de esta teoría, señala el rol de la cultura en el sentido de que «ayuda a traducir» los mensajes enigmáticos, proporcionando, a través de las estructuras de lo mito-simbólico (y no directamente por sus contenidos), los esquemas narrativos que perpetúan e innovan los códigos inconcientes.          Laplanche llama pseudo-inconciente de lo mito-simbólico al lugar, exterior al psiquismo, donde se encuentra –entre otros símbolos- la reserva, la provisión de informaciones sobre la historia mítica de la humanidad, del grupo y de la familia. Al ayudar en la construcción de significaciones de mensajes individuales, esas informaciones a la vez historizan al individuo y lo inscriben en el contexto civilizador.
          Considero que la articulación y la precisión de la definición de este «lugar», de sus propiedades, incluida la característica de ser «implícito» -inconciente sólo en el sentido descriptivo- y la elucidación de su dinámica, nos ofrecen un modelo con diversas posibilidades de desarrollo, útiles para la comprensión de la relación entre el individuo y la cultura.
          Podemos deducir de este texto que ciertas formas de las estructuras mencionadas facilitan la traducción, mientras que otras la vuelven más difícil, siendo responsables de la traducción parcial de algunos mensajes y de la permanencia de intromisiones a modo de imperativo categórico, que funcionarán como un superyó primitivo.
          Sobre este punto, quisiera agregar algo que no está en el texto pero que, en mi opinión, sigue su línea. Si nos basamos en las ideas de Ferenczi (1939) expuestas en «Confusión de lenguas entre los adultos y el niño» –citado por J. Laplanche en varias ocasiones- lo traumático no se produciría tan sólo en el acto de abuso contra el niño sino que además sería reforzado, en un segundo tiempo de violencia, cuando el mundo adulto negara y desacreditara la experiencia afectiva vivida por el niño. Ello produciría una «experiencia» compartida de no representación del abuso. Considerando que éste es un modelo de traducción que utiliza el pseudo-inconciente de lo mito-simbólico, quisiera sugerir que la presencia de la desmentida (Verleugnung) en la estructura de lo mito-simbólico es una fuente particular de mensajes mal traducidos o definitivamente no traducidos que serán retenidos o devueltos al inconciente enclavado. Creo que esos mensajes pueden encontrarse en la génesis de patologías tales como el fanatismo u otros problemas severos del pensamiento individual y colectivo, así como de lo que llamamos «patologías contemporáneas».
          Por lo demás, yo diría que un mensaje que contiene en su propia estructura una parte «desmentida», echaría a perder su función enigmática así como su potencial de traducción o, en todo caso, el trabajo de traducción demandaría un esfuerzo excepcional.

El Dr. Calich estará visitando Colombia y dictando una conferencia en la Sociedad Colombiana de Psicoanálisis sobre la teoría de la seducción generalizada de Laplanche. Para más información: 
http://socolpsi.org/

jueves, 6 de marzo de 2014

Autismo y simbiosis: Los modos primitivos de estar en el mundo y sus trastornos

Escrito por: Inga Villareal (2009)
Articulo completo en Revista Sociedad Colombiana de Psicoanálisis: http://socolpsi.org/ejemplares.html


Autismo y simbiosis son términos que tienen varios significados. Un primer significado de autismo y simbiosis corresponde a los modos más primitivos de estar en el mundo; son las maneras del bebé de relacionarse con sus primeros objetos. Pueden considerarse las relaciones adecuadas con su medio ambiente - para el recién nacido y el bebé humano- hasta que alcanza aproximadamente 8 meses de vida. Autismo y simbiosis se pueden entender entonces como los primeros intentos del ser humano de tomar cierta conciencia primitiva de su cuerpo, y también de conectarse, de relacionarse con su ambiente humano, principalmente con su madre. Así que en este sentido, autismo y simbiosis son las primeras fases del desarrollo normal. 

Ahora, es preciso distinguir estas fases arcaicas normales del desarrollo, de las psicosis infantiles: Comprenden el autismo como enfermedad y la psicosis simbiótica del niño pequeño. Las psicosis infantiles surgen cuando el niño se queda fijado en una de estas fases normales, que quiere decir que no ha podido seguir su desarrollo normal o que ha regresado a una de estas fases cuando había progresado en su desarrollo

Entender más sobre autismo y psicosis no es solamente importante para el diagnóstico y el tratamiento de casos de autismo infantil y de psicosis simbiótica infantil; también para entender los síntomas de algunos pacientes neuróticos. En el desarrollo de cada uno de nosotros pueden existir áreas de encapsulamiento, que funcionan como modos arcaicos de estar en el mundo. Estas áreas de nuestra psique pueden permanecer mudas, lo cual quiere decir que no se manifiestan. Por otro lado, también pueden surgir y producir síntomas de enfermedad emocional sobre todo durante las etapas importantes de nuestro ciclo vital como son la adolescencia, la edad media, la vejez, durante las separaciones por ejemplo del matrimonio o de los hijos, entre otras. En general se ponen más fácilmente en evidencia en nuestras relaciones objetales con nuestras parejas e hijos.

Núcleos de simbiosis no resueltos en pacientes neuróticos pueden entenderse a veces a través del análisis de sueños que muestren claramente estos deseos arcaicos de regresar a la unidad dual con la madre. Podrían expresarse en la forma de la sensación oceánica descrita por Freud, en fantasías de un futuro paraíso tan frecuente en la mayoría de las religiones. También el deseo de fusionarse con un ser superior y así perder la individualidad, encuentra su expresión en algunas religiones. Puede haber mucho de esto en algunas adicciones a sustancias que producen alteraciones de la consciencia. 

Para saber mas sobre el tema, inscripciones a la conferencia sobre Autismo del curso "Las Patologías desde el psicoanálisis": http://socolpsi.org/images/afiches/patologias.jpg

miércoles, 12 de febrero de 2014

¿Cómo deben ser los límites en la educación?

Escrito por: Camilo Jácome



Es conveniente  pensar que la relación Educador - Alumno no se da por azar. Se presenta en una situación particular y dentro de unas circunstancias y parámetros que condicionan el logro o fracaso del objetivo de ese vínculo. La situación en la cual se hace posible la relación que nos ocupa, se enmarca dentro de ciertos limites que, como la misma palabra lo indica, señala tanto la separación entre las partes implicadas, como  la manera y el punto de lo permitido o no dentro de la relación. Es precisamente la existencia de esos límites los que posibilitan que el proceso educativo se dé y los que determinan en lo fundamental, el sentido de la relación y del ingreso en la cultura del alumno. Hay que recordar que los límites de esta situación son responsabilidad  del educador y se parte de la premisa de que el alumno va a probarlos tratando de rebasarlos. Por ello conviene precisar cuales son las características esenciales de estos límites que permiten un éxito y la satisfacción en la relación Educador - Alumno.

A partir de los conceptos de algunos psicoanalistas y  particularmente de los aportes de W.  Bion, acerca de las relaciones Continente-Contenido y ... del papel de la madre funcionando como un Continente efectivo de las sensaciones del bebe (Grimberg, 1975), es posible sugerir cuales son las cualidades primordiales de los límites que contienen y hacen positivo el vínculo Educador - Alumno. Estos límites deben ser fundamentalmente: Firmes, Cálidos y Organizados.
Estas 3 características son complementarias y permiten que el alumno crea y adquiera confianza en el educador, por ello se debe evitar la complicidad entre el educador y el alumno, pues esta lleva a que el educador pierda la posibilidad de mantener los límites y por lo tanto se desdibuje la esencia de la relación Educador -  Alumno.

    Ser firmes  no significa ser autoritario ni hacer daño, significa constancia, solidez y estabilidad. Las decisiones pedagógicas más difíciles requieren de mucha firmeza, para que se lleven a cabo. La firmeza del educador genera confianza, seguridad y consistencia.
         Ser cálidos  significa trasmitir afecto, cariño y comunicar preocupación e interés; implica no maltrato.
       Ser organizados significa darle coherencia y claridad a lo que se hace.  Hay que evitar en lo posible las confusiones y lograr acuerdos y normas razonables, producto de juicios de realidad aceptados por las partes y no de juicios de valor, donde uno le impone su criterio al otro.

La existencia práctica de un determinado tipo de límites en la relación, depende de las particularidades de personalidad del educador que repercutirán a su vez, en la estructuración de la personalidad del alumno en formación. Educar es un ejercicio de dar y recibir mutuo, donde el garante de los límites es el educador, no para establecerlos voluntariosamente, sino marcados por su necesidad en aras de su funcionalidad para lograr lo que se quiere. Esto de por sí le da significado a la labor cotidiana de transmitir, inventarse y construir el sentido de la vida misma. 

Próximamente: Taller grupal de Límites en la educación de niños y adolescentes.
Organizado por: Centro de Atención de Psicoanalítica http://socolpsi.org/cap.html
Interesados dejar datos en: http://socolpsi.org/contacto.html


jueves, 30 de enero de 2014

La vida Andy Warhol

En esta entrada les proponemos un documental de la vida, obra e influencia del artista americano Andy Warhol.  ¡Sólo una pequeña preparación para la primera conferencia del curso "El pensamiento psicoanalítico más allá de la clínica" que se llevará a cabo del  11 de febrero al 25 de marzo en la Sociedad Colombiana de psicoanálisis!



Documental completo:  Andy Warhol- The Complete Picture
Información sobre el curso "El pensamiento psicoanalítico más allá de la clínica":  http://www.socolpsi.org/